jueves, 4 de diciembre de 2008

Da muerte al buda

Después de escribir mi monografía sobre Eielson, me quedó un pequeño saborcillo a Budismo en la boca, en mi interior. Esta es mi primera traducción de un texto relacionado con la filosofía Budista, si bien podemos contar en esta categoría mi experiencia de traducción con la Fundación Dalai Lama. El original en inglés puede ser encontrado aquí

Da muerte al Buda

Maestro Zen Dae Kwang

El Maestro Zen Lin Chi ha dicho: "Si encuentras al Buda, dale muerte. Si encuentras al Patriarca, mátalo también". El Maestro Zen Seung Sahn dice que todos en esta vida debemos darle muerte a tres cosas: primero, debemos matar a nuestros padres. Segundo, debemos matar al Buda. Y finalmente, ¡deberíamos matarlo a él! Este tipo de discurso suele sumir en la perplejidad a personas educadas en la tradición Judeo-Cristiana, ya que nunca diríamos tal cosa de Jesús o alguno de los Profetas. No obstante, el sentido de esta expresión es de gran interés, pues va más allá del lenguaje marcial o la metáfora. La unicidad del Budismo yace en que su fundador nunca dijo: “Cree en lo que digo". Lo que el Budismo supone es que halles por ti mismo, es decir, da muerte al Buda.

Una vez, los habitantes de Kesaputta preguntaron al Buda en qué deberían creer. Su confusión era grande, pues había muchas religiones en boga en aquel tiempo. El Buda dijo: “No acepten algo por pura tradición. No acepten algo tan sólo porque concuerda con sus escrituras. No acepten algo porque coincide con sus propias opiniones o porque es socialmente aceptable. No acepten algo tan sólo porque viene de la boca de una persona con buena reputación. En vez de eso, obsérvenlo muy de cerca y si fuere para el beneficio de todos, acéptenlo y déjense guiar por él”. Este Sutta –El Kalama Sutta- es la raíz del estilo de indagación Zen hacia el verdadero ser.

El Buda dice en el Sutra del Diamante que en toda su carrera como maestro nunca habló una sola palabra. En el Zen, somos advertidos de que la cognición es incapaz de ayudarnos. El viento no lee. Entonces, ¿qué nos queda? Justo antes de morir, El Buda dijo: “La vida es muy corta, por favor investíguenla a fondo". No nos queda nada, sino la gran pregunta: ¿Qué soy yo? ¿Qué es un ser humano? En su gran compasión, Buda nos deja tan sólo sus huellas apuntando el camino a seguir…al final, él no nos puede ayudar; debemos encontrar la respuesta nosotros mismos. De la misma manera, el Zen hace la pregunta pero no tiene la respuesta.
Pero tú la encontrarías, si examinaras dentro de ti.

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